¿Qué es una buena guía para la comunicación de crisis?
En una crisis empresarial, hay varios puntos a tener en cuenta en la comunicación de crisis. Estos pueden resumirse en una guía para tus acciones:
Información
Como has aprendido de los escenarios de comunicación de crisis, ¡la información es clave! Reúne tanta información como sea posible sobre la crisis y, especialmente, sus antecedentes. Utiliza estos conocimientos en tu comunicación de crisis para estar preparado para el futuro. No retengas esta información a la prensa como medida de prevención contra informes falsos.
Claridad
La comunicación de crisis tiene la tarea de presentar esta información de manera estructurada y comprensible para el público y sus empleados, evitando abrumarlos con una avalancha de información. Transmite mensajes solo con declaraciones breves y concisas.
Comunicación adecuada al grupo objetivo y empatía
Al emitir comunicación, piensa en una comunicación adecuada al grupo objetivo. Sus empleados se ven afectados de manera diferente por las crisis empresariales, como una insolvencia, por ejemplo. En este caso, se debe adoptar un tono individual y sensible. Además, considera qué tipo de información necesita cada grupo de personas en su comunicación de crisis. Se requiere tacto: en el caso de una insolvencia, por ejemplo, muestra un sincero sentimiento de compasión hacia los afectados.
Honestidad
Todos conocemos el dicho: «Las mentiras tiene las patas muy cortas». Esto también es válido en cualquier situación de crisis, donde las mentiras pueden desencadenar fácilmente una tormenta mediática. La honestidad en tu comunicación le traerá puntos a favor, no solo en el ámbito público, sino especialmente con sus clientes.
Capacidad para aceptar críticas
Todos pueden cometer errores, incluso su empresa. Si estos errores conducen a una crisis, es importante reconocerlos abiertamente y no temer a las críticas. Aún mejor, da el primer paso proactivamente y busca un intercambio activo en su comunicación de crisis.
Responsabilidad
Una crisis nunca es un asunto trivial y siempre debe tomarse en serio. Además, asume la responsabilidad de las consecuencias que se deriven de ella. Es importante: nunca culpes a terceros, sino admite tus propias debilidades y demuestra voluntad de mejora.
Valoración
Las emociones pueden dispararse en cualquier crisis, tanto interna como externamente, y es algo para lo que debe estar preparado. Por eso, en tu comunicación de crisis, debes mantener un trato respetuoso y permitir todas las opiniones, por diversas que sean, discutiéndolas de manera objetiva y evitando ataques personales.
Cuidado
La impulsividad definitivamente no te ayudará en situaciones de crisis. Evita acciones incontroladas y concéntrate en tu estrategia de comunicación: una transmisión estructurada de la información y la obtención de conocimientos adicionales.
Regularidad
En una crisis, eres la voz de diferentes grupos de personas y de la prensa. Nunca olvides esto y mantén tu comunicación de crisis de manera constante, idealmente a través de diferentes canales de comunicación como las redes sociales.
Recuerda siempre el mantra de la gestión de crisis: ¡Mantén la calma! Con mensajes bien pensados y autenticidad, puedes evitar el pánico y, en cambio, permitir una gestión de crisis que brinde a todos los afectados una sensación de seguridad.